Cojinería de exterior
Bañera, solarium, flybridge y plataforma. Espuma de célula cerrada que no retiene agua, funda desmontable con cremallera y costura que aguanta el sol.
Un cojín que no sienta es un cojín que se midió en el suelo del taller. Nosotros subimos al barco, sacamos el patrón sobre la pieza real y cosemos a partir de ahí.
MAST Upholstery es la división de tapicería de MAST Marine. Cose en el mismo barco en el que Casbell Solucions trabaja la madera, con las mismas plantillas y el mismo calendario.
Seis familias de trabajo. Casi todos los encargos son una mezcla de dos o tres, y se presupuestan juntos porque se cosen en la misma tirada.
Bañera, solarium, flybridge y plataforma. Espuma de célula cerrada que no retiene agua, funda desmontable con cremallera y costura que aguanta el sol.
Fundas de consola, de asiento, de mesa y de pasamanos; capota de bañera y capota de descanso. Se patronan con el barco montado, no con medidas de catálogo.
Bimini, sombrilla de proa, toldos de amarre y fundas de invernada. Con su estructura si hace falta, o adaptados a la que ya lleva el barco.
Salón, comedor, cortinas y estores, mamparos forrados y paneles de techo. Es donde la tapicería tiene que entenderse con la ebanistería, y por eso la coordinamos.
Colchones a medida para camarotes que nunca son rectangulares, con su funda lavable. Se patronan sobre la base real, con los ángulos del casco.
Cambiar la funda y conservar la espuma, o al revés. Costuras abiertas, cremalleras rotas, tejido descolorido por un lado. Lo más barato que podemos venderle.
Lo que decide cuánto dura una tapicería no es el color, es qué hay debajo. Esto es lo que usamos y por qué.
Acrílico teñido en masa: el color está en la fibra, no impreso encima, así que no se destiñe por capas. Es lo que marca la diferencia entre tres temporadas y diez.
De célula cerrada y secado rápido en todo lo que vive fuera: el agua la atraviesa y se va, en vez de quedarse dentro y oler. En interior, espuma de confort con más densidad.
Hilo que aguanta el ultravioleta más que el propio tejido. Es la pieza más barata del encargo y la que primero rompe si se escatima: una costura reventada arruina una funda sana.
Cremalleras, broches, ollaos y velcro en calidad marina. Si un herraje se oxida, mancha el tejido alrededor y ya no sale.
Una muestra de las familias de color con las que se trabaja normalmente en exterior. La carta real, con sus referencias, se la llevamos al barco para que la vea con su luz.
Los colores de pantalla nunca son los del tejido. Esta carta sirve para orientar, no para elegir.
No todos los barcos piden lo mismo. Un barco en bandera comercial tiene que cumplir normativa que uno privado no, y una funda de exterior necesita cosas que un salón no. Estas son las prestaciones que podemos especificar, qué significan de verdad y cuándo le hacen falta.
Toque cada prestación para ver qué es y cuándo la necesita.
La certificación va con el tejido, no con el tapicero. Cuando un trabajo tiene que cumplir normativa, especificamos un tejido ya certificado y le entregamos el certificado del fabricante con su número de lote, junto con la pieza. Si alguien le dice que su tapicería está certificada y no le enseña ese papel, pídaselo.
Cualquier combinación de lo anterior se puede especificar. Lo que cambia no es si se puede, sino el tejido disponible, el plazo de suministro y el precio — y eso se lo decimos antes de empezar, no después.
Un trabajo de tapicería salta tres veces entre el barco y el taller. Saberlo de antemano es lo que evita que el barco se quede parado esperándonos.
01 02 03 04 05 / 05
A bordo En el taller
01
Subimos al barco, vemos qué hay y sacamos el patrón sobre la pieza montada. De aquí sale el presupuesto, no de una llamada.
02
Se cortan los paneles del patrón, se montan las espumas y se cose. Aquí es donde está casi todo el plazo.
03
Se prueba a bordo antes de rematar. Siempre hay algo que ajustar, y es mucho más barato ajustarlo ahora.
04
Cremalleras, broches, ollaos y acabado de costura con lo aprendido en la prueba.
05
Se monta a bordo, se repasa con el capitán y se deja por escrito cómo lavarlo y guardarlo.
Los plazos dependen del encargo y de la temporada. Van siempre en el presupuesto, por escrito, antes de empezar.
Cuéntenos qué hay que coser y dónde está el barco. Con eso le contestamos con una cifra y una fecha. Lo que no sepa, déjelo en blanco.